Tipos de mantenimiento de software
Métrica v3 distingue cuatro tipos de mantenimiento de software: correctivo, evolutivo, adaptativo y perfectivo. Aquí sumamos también el preventivo. Clasificar cada petición decide su urgencia, quién la paga y si entra en la cuota.
Los tipos de mantenimiento de software son cuatro según Métrica v3, una metodología pública de la Administración española: correctivo (corregir errores), evolutivo (añadir o cambiar funciones), adaptativo (ajustarse a cambios del entorno) y perfectivo (mejorar la calidad interna). A esos cuatro sumamos aquí el preventivo, que Métrica v3 no recoge como tipo propio: actuar antes de que llegue el fallo.
Clasificar bien cada petición no es burocracia: decide con qué urgencia se atiende, quién la paga y si entra en la cuota de mantenimiento o se presupuesta aparte. Veamos qué incluye cada tipo y qué pasa cuando se deja de hacer.
Los tipos de mantenimiento, de un vistazo
MÉTRICA Versión 3 es una metodología de planificación, desarrollo y mantenimiento de sistemas de información promovida por el Consejo Superior de Informática y publicada en 2001; hoy se descarga en el Portal de Administración Electrónica. Su proceso de mantenimiento clasifica cada petición «atendiendo a los fines». Esta tabla resume esos cuatro tipos y añade el preventivo:
| Tipo | Para qué sirve | Ejemplo | Si no se hace |
|---|---|---|---|
| Correctivo | Corregir errores del programa | Una factura que aplica mal un descuento | El error se repite y el equipo lo rodea a mano |
| Preventivo | Evitar el fallo antes de que ocurra | Aplicar un parche de seguridad; comprobar que una copia se restaura | El fallo llega en el peor momento, y sin una copia útil |
| Evolutivo | Cubrir necesidades nuevas o que cambian | Un portal para que los clientes descarguen sus facturas | Vuelven las hojas de cálculo paralelas |
| Adaptativo | Ajustarse a cambios del entorno | Una versión nueva del sistema operativo, del navegador o de la base de datos | El programa falla sin que nadie lo haya tocado |
| Perfectivo | Mejorar la calidad interna | Reorganizar código o acelerar una consulta lenta | Cada cambio cuesta más y tarda más |
Dos matices. Métrica v3 deja fuera de su ámbito el adaptativo y el perfectivo, porque requieren actividades y perfiles distintos de los del desarrollo. Y el preventivo no figura como tipo propio en esa metodología: lo incluimos porque es trabajo que conviene prever y presupuestar. Lo importante no es la etiqueta, sino que cada petición se clasifique siempre con el mismo criterio.
Correctivo: corregir lo que falla
Es el más conocido: algo no hace lo que debería. Métrica v3 describe el camino: primero se verifica y se reproduce el problema, después se estudia el alcance de la modificación y, antes de que el usuario la acepte, se prepara un plan de pruebas de regresión, que comprueban que el arreglo no rompe otra cosa.
Conviene distinguir la urgencia. No es lo mismo un fallo que impide cobrar que una etiqueta mal escrita:
- Bloqueante: impide trabajar. Se atiende de inmediato, a veces con un rodeo temporal mientras se corrige de verdad.
- Grave: se puede trabajar, pero con un rodeo o con riesgo de error en los datos.
- Menor: molesta, pero no afecta a los datos ni al trabajo. Se corrige en la siguiente versión.
Qué pasa si no se hace: el equipo se acostumbra a rodear el error, aparecen hojas de cálculo «de control» y, con el tiempo, nadie se fía de lo que dice el sistema.
Preventivo: actuar antes del fallo
Es el trabajo que no se ve cuando se hace bien: aplicar actualizaciones y parches de seguridad, vigilar que las piezas de las que depende el programa siguen teniendo soporte, revisar los registros de errores y comprobar que las copias de seguridad se pueden restaurar.
El INCIBE, en su política de actualizaciones para la pyme, advierte de que los sistemas no actualizados son aprovechados por los delincuentes para entrar en ellos, y de que el software que se queda sin soporte del fabricante se convierte en un blanco fácil. Por eso recomienda probar las actualizaciones antes de instalarlas, tener una forma de deshacer los cambios y registrar cada actualización.
Con las copias, lo que cuenta es poder restaurarlas: una copia que nunca se ha restaurado es una suposición. Qué recomienda el INCIBE sobre las copias y qué pide el RGPD cuando hay datos personales lo detallamos en contrato de mantenimiento de software.
Evolutivo: el sistema crece con el negocio
Métrica v3 lo define como las incorporaciones, modificaciones y eliminaciones necesarias para cubrir la expansión o el cambio en las necesidades del usuario. Es decir: funciones nuevas, cambios en las que ya existen y también retirar lo que ya no se usa.
El evolutivo es donde más se nota si la base se construyó bien. Si lo está, un módulo nuevo se añade sin rehacer lo anterior; si no, cada mejora obliga a tocar medio sistema. Por eso conviene tratarlo aparte de la cuota fija: se analiza, se presupuesta y se entrega como una fase pequeña, con su propuesta y su precio.
Qué pasa si no se hace: el negocio cambia y el programa no. Lo que falta se resuelve fuera, en hojas de cálculo o mensajes, y el sistema deja de ser la fuente de verdad.
Adaptativo: cuando cambia el entorno
El programa no cambia, pero todo lo que lo rodea sí: el sistema operativo, el navegador, el gestor de base de datos, las librerías de las que depende, los servicios de terceros con los que se conecta o una norma que exige un formato nuevo. Métrica v3 lo describe como las modificaciones que afectan a los entornos en los que opera el sistema, como la configuración del hardware, el software de base o las comunicaciones.
Adaptarse también es no romper lo que ya funciona. Un ejemplo de nuestros propios sistemas: un TPV que tiene que seguir funcionando en ordenadores antiguos, con Windows 7 y Chrome 109, y eso condiciona qué tecnología se puede usar en su interfaz. El entorno manda tanto como la función.
Qué pasa si no se hace: el día que el navegador se actualiza o el proveedor de pagos cambia su forma de conexión, el programa falla sin que nadie lo haya tocado. Y cuanto más se aplaza, más saltos de versión hay que dar de golpe. Así es como un sistema acaba convertido en software legacy.
Perfectivo: mejorar lo que no se ve
Según Métrica v3, son las acciones para mejorar la calidad interna del sistema: reestructurar el código, definir el sistema con más claridad y optimizar su rendimiento y eficiencia. El usuario no ve una función nueva; nota que todo responde antes y que los cambios siguientes cuestan menos.
Qué pasa si no se hace: se acumula lo que en el sector se llama deuda técnica. Cada parche sobre otro parche encarece el siguiente cambio, y puede llegar un punto en que mejorar el programa cueste más que rehacerlo.
Cómo se organiza un buen mantenimiento
El proceso de mantenimiento de Métrica v3 tiene cuatro actividades: registrar la petición, analizarla, preparar la implementación de la modificación y seguir los cambios hasta la aceptación. Recomienda llevar un catálogo de peticiones y sostiene que la mejor forma de mantener el coste bajo control es una gestión del mantenimiento efectiva y comprometida, con cada cambio registrado con disciplina en el sistema y en su documentación.
A eso sumamos tres hábitos que aplicamos en los sistemas que operamos:
- Pruebas automáticas antes de publicar. Por norma, si una falla, la versión no sale. Son las pruebas de regresión de Métrica, pero ejecutadas en cada cambio.
- Copia antes de tocar la base de datos, con migraciones pequeñas y reversibles en lugar de grandes cambios de una vez.
- Publicar sin cortar el servicio. Una comprobación automática impide publicar si un local está cobrando o acaba de abrir un ticket, y antes de sustituir la versión en marcha se comprueba que la nueva arranca de verdad.
Cómo se reparten estos tipos en un acuerdo, qué tiempos de respuesta pedir y cómo se paga lo explicamos en contrato de mantenimiento de software. Y puedes ver cómo construimos y mantenemos sistemas en desarrollo de software a medida.
Fuentes consultadas
Comprobadas el 26 de septiembre de 2026. Enlazamos la fuente original para que puedas consultar el texto vigente.
- MÉTRICA Versión 3: Mantenimiento de Sistemas de Información (proceso MSI). Portal de Administración Electrónica.
- Metodología MÉTRICA Versión 3. Portal de Administración Electrónica.
- Políticas de seguridad para la pyme: actualizaciones de software. INCIBE.
- Reglamento (UE) 2016/679, General de Protección de Datos. BOE (DOUE).
Preguntas frecuentes
¿Qué es el mantenimiento de software?
Es el trabajo que se hace sobre un programa después de ponerlo en marcha para que siga funcionando, siga siendo seguro y se adapte a lo que necesita el negocio: corregir errores, aplicar actualizaciones, ajustarse a cambios del entorno, añadir funciones y mejorar su calidad interna.
¿En qué consiste el mantenimiento preventivo de software?
En actuar antes de que aparezca el fallo: aplicar parches de seguridad, vigilar que las piezas de las que depende el programa siguen teniendo soporte, revisar los registros de errores y comprobar que las copias de seguridad se pueden restaurar.
¿Qué diferencia hay entre mantenimiento correctivo y evolutivo?
El correctivo arregla algo que no funciona como debería; el evolutivo cambia o amplía lo que el programa hace porque el negocio necesita otra cosa. Por eso un reparto razonable es que el correctivo entre en la cuota de mantenimiento y el evolutivo se presupueste aparte.
¿Qué es el mantenimiento perfectivo?
Según Métrica v3, las acciones para mejorar la calidad interna del sistema: reestructurar el código, definirlo con más claridad y optimizar su rendimiento. No añade funciones, pero hace que los cambios siguientes cuesten menos.
¿Es lo mismo que el mantenimiento de software de un ordenador?
No. En un ordenador se habla de actualizar el sistema operativo, el antivirus y los programas instalados. Aquí hablamos de mantener una aplicación de empresa, como un programa de gestión, aunque la lógica preventiva se parece: actualizar, vigilar y tener copias que se puedan restaurar.
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