Modelo SaaS: en qué consiste y cuándo conviene
El modelo SaaS consiste en usar un programa que funciona en los servidores del proveedor, por internet y con una cuota, en lugar de comprarlo e instalarlo. Es cómodo y escala bien, pero el proveedor decide los cambios: conviene revisar la salida de tus datos y el contrato.
El modelo SaaS (software como servicio) consiste en usar un programa que funciona en los servidores del proveedor y al que se entra por internet, normalmente pagando una cuota, en lugar de comprarlo e instalarlo. El proveedor se ocupa de la infraestructura y de las actualizaciones; tú pagas por usarlo y, a cambio, dependes de él.
Qué es el modelo SaaS
Una definición de referencia es la del NIST, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos. En el software como servicio, el cliente usa las aplicaciones del proveedor, que funcionan en una infraestructura en la nube y a las que se accede desde distintos dispositivos, por ejemplo con un navegador. El cliente no gestiona ni controla esa infraestructura, y tampoco las funciones de la aplicación, salvo algunos ajustes de configuración limitados.
El mismo documento describe las características que tiene cualquier servicio en la nube, también un SaaS:
- Autoservicio bajo demanda: el cliente obtiene y amplía lo que necesita por su cuenta, sin tener que hablar con el proveedor.
- Acceso por red desde móviles, tabletas, portátiles u ordenadores de sobremesa.
- Recursos compartidos entre muchos clientes con un modelo multiinquilino.
- Elasticidad: la capacidad crece o se reduce con la demanda.
- Servicio medido: el uso se mide y se puede controlar e informar, tanto para el proveedor como para el cliente.
De ahí el pago por uso: según el NIST, esa medición suele servir para cobrar por lo que se usa, en lugar de por una licencia que compras una vez.
SaaS, licencia instalada o desarrollo propio
| SaaS | Licencia instalada | Desarrollo a medida | |
|---|---|---|---|
| Dónde funciona | En los servidores del proveedor | En tus equipos o servidores | Donde decidáis, a menudo en la nube |
| Cómo se paga | Cuota periódica | Licencia más mantenimiento | Desarrollo por fases más mantenimiento |
| Actualizaciones | Llegan solas, para todos a la vez | Las instalas tú | Las pactas con tu proveedor |
| Cuánto se adapta | Lo que permita su configuración | Lo que permita el programa | Lo que necesitéis |
| Quién decide los cambios | El proveedor | El fabricante, en cada versión | Tu empresa |
No hay una opción buena en abstracto. Un SaaS encaja cuando tu proceso es parecido al de muchas otras empresas; un desarrollo propio, cuando el proceso es lo que te diferencia. Lo desarrollamos en software a medida: ventajas y desventajas.
Cómo funciona el negocio de un SaaS
Para quien lo vende, un SaaS cambia una venta única por ingresos recurrentes. A cambio, el proveedor carga con costes que no se acaban nunca: servidores, copias, seguridad, soporte y desarrollo continuo, porque un SaaS que deja de mejorar pierde clientes. Por eso los planes suelen escalonarse por número de usuarios, por funciones o por uso, y por eso el cobro recurrente, con sus renovaciones, fallos de pago y cambios de plan, es una pieza central del producto. Lo explicamos en plataforma de suscripciones.
Hay SaaS horizontales, que sirven a empresas de cualquier sector (correo, facturación, CRM), y verticales, pensados para un sector concreto. Los verticales hablan el idioma del cliente y suelen necesitar menos configuración; los horizontales llegan a más empresas.
Ejemplos de SaaS
Usas SaaS a diario aunque no lo llames así: el correo web, el programa de facturación en línea o la herramienta de videollamadas. Cuatro ejemplos verticales que hemos creado nosotros y que demuestran alta autoservicio, planes, cobro con tarjeta y portal del cliente:
- InmoCenter, para inmobiliarias: el programa de la agencia, con el cruce entre demandas e inmuebles hecho y explicado.
- Entrenify, para entrenadores personales y nutricionistas: rutinas, nutrición, agenda y cobros.
- isoMenú, para bares y restaurantes: carta QR, TPV y una web cuyos pedidos entran al TPV.
- XBarber, para barberías y peluquerías: reservas sin registro y agenda por profesional.
Si vas a contratar un SaaS
- Pide una exportación de prueba de tus datos antes de firmar, en un formato abierto.
- Revisa el contrato de encargado del tratamiento. Si el proveedor trata datos personales por cuenta de tu empresa, el artículo 28 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exige que ese tratamiento se rija por un contrato que lo vincule, y que al terminar suprima o devuelva los datos, a elección de tu empresa.
- Pregunta qué pasa si cambian los precios o los planes, con qué preaviso y si puedes salir sin penalización.
- Comprueba la disponibilidad y el soporte: qué ocurre si el servicio se cae y quién te atiende.
Si quieres crear tu propio SaaS
Lo que el cliente ve es la parte pequeña. Debajo tiene que haber alta autoservicio, planes y cobro, un portal donde cada cliente gestiona su cuenta y, sobre todo, datos de cada cliente separados de los demás. En los nuestros, los datos de cada cliente están aislados en la propia base de datos, con pruebas que intentan leer datos ajenos y deben fallar.
Hay otra diferencia con un programa instalado: una actualización llega a todos los clientes a la vez. Por eso, en los sistemas que mantenemos, una comprobación automática impide publicar una versión nueva si un local está cobrando o acaba de abrir un ticket, y antes de sustituir la versión en marcha comprobamos que la nueva arranca de verdad. Tienes el recorrido completo en cómo crear un SaaS desde cero, el aislamiento de datos en SaaS multi tenant y cómo empezar pequeño en MVP de software.
Fuentes consultadas
Comprobadas el 26 de septiembre de 2026. Enlazamos la fuente original para que puedas consultar el texto vigente.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa SaaS?
Son las siglas en inglés de software as a service, software como servicio. Designa un programa que funciona en los servidores del proveedor, al que se accede por internet y que normalmente se paga con una cuota, en lugar de comprarlo e instalarlo.
¿Qué diferencia hay entre SaaS, PaaS e IaaS?
En el SaaS usas la aplicación del proveedor. En el PaaS despliegas tu propia aplicación sobre la plataforma del proveedor. En el IaaS alquilas proceso, almacenamiento y red, y controlas el sistema operativo y lo que instalas encima.
¿Qué ventajas tiene el modelo SaaS para una empresa?
No hay que instalar ni mantener servidores, las actualizaciones llegan solas, se entra desde cualquier dispositivo y el coste se ajusta a lo que se usa. La contrapartida es depender del proveedor en precios, cambios y salida de los datos.
¿Un SaaS puede ser a medida?
Un SaaS se configura, pero sus funciones las decide el proveedor para todos sus clientes. Un desarrollo a medida también puede funcionar en la nube y pagarse por mantenimiento; la diferencia está en quién decide los cambios y a quién pertenece el programa, que conviene dejar por escrito.
¿Algo de esto encaja con tu negocio? Cuéntanos cómo lo haces hoy.

