A muchas empresas les basta un CRM estándar bien configurado, y si es vuestro caso os lo diremos. Un CRM a medida tiene sentido cuando vuestra venta no cabe en un embudo genérico, cuando parte del seguimiento vive en hojas paralelas, cuando el presupuesto aceptado se vuelve a teclear en el programa de facturación o cuando cada perfil tiene que ver solo lo suyo.
Qué es exactamente y cómo reconocer que el estándar ya no da más de sí lo explicamos en qué es un CRM a medida y cuándo no basta uno estándar. Si estáis empezando, en cómo crear un CRM para tu empresa contamos cuándo basta todavía una hoja de cálculo.
No partimos de cero. Lo que sigue ya funciona en sistemas que hemos construido y se configura para vosotros:
En el núcleo, cada oportunidad avanza por un embudo de etapas: nuevo, contactado, propuesta, negociación y ganado o perdido. Si vuestra venta tiene otros pasos, lo que cambia de una empresa a otra se define en el análisis y se valida en un prototipo navegable antes de programar:
Guardar contactos y oportunidades lo hace cualquier CRM. Una inmobiliaria, además, trabaja con dos listas que se cruzan: lo que busca cada comprador y lo que tiene en cartera. En InmoCenter, nuestro programa para inmobiliarias, ese cruce es automático y explica por qué encaja. Y en el marketplace inmobiliario, cada contacto entra directamente en el CRM de la agencia que publica. Esa lógica no sale de añadir campos: se diseña. Puedes verla en InmoCenter y en el marketplace inmobiliario. Y si lo vuestro es un producto para muchas empresas, no la gestión de la vuestra, eso es desarrollo de SaaS.
En el núcleo funciona un asistente que propone acciones y las ejecuta cuando confirmas: crear un contacto, apuntar un gasto o preparar una factura en borrador. También puedes preguntar a tus datos por ventas, gastos o clientes, con una condición: el asistente responde una lista cerrada de consultas, no cualquier pregunta libre.
La regla es siempre la misma: la IA propone, una persona aprueba y el sistema ejecuta. Cada llamada queda registrada, con qué modelo, para qué, para qué cliente y qué costó, y hay interruptores por cliente.
Trabajamos en remoto y por fases:
Antes de programar se comprueba qué se puede sacar de lo que usáis hoy: contactos, oportunidades e historial. En el núcleo, los contactos se importan desde un fichero con una vista previa antes de cargarlos, que separa las filas correctas, las que traen incidencias y las que no se pueden importar; los duplicados por NIF o por nombre se omiten. Y la lista de contactos se exporta cuando la necesitéis.
Cualquier cambio en la base de datos va precedido de una copia de seguridad. Si vuestro CRM vive en una base de datos de escritorio, en migrar Access a web contamos cómo se pasa sin parar el trabajo.
No publicamos tarifas de proyectos a medida: dependen del alcance. Lo que más mueve el precio son los procesos que entran en la primera fase, las integraciones con otros programas, el estado de los datos que hay que migrar, el número de perfiles distintos y el mantenimiento posterior. Tras el análisis inicial recibís una propuesta cerrada por fases. Cómo compararlo con una suscripción, sumando las mismas partidas en los dos lados, lo explicamos en cuánto cuesta un CRM a medida.
Si el CRM tiene que ver facturas, cobros o pedidos, lo más sencillo es que compartan base desde el principio: el presupuesto aceptado pasa a pedido y a factura sin teclearlo otra vez. Si además necesitáis la gestión completa, mirad ERP a medida; cuál va primero lo explicamos en ERP o CRM, y cómo se automatizan los avisos del día a día, en automatización de procesos.
Sí. En nuestro núcleo, los contactos y el CRM comparten base con los presupuestos y las facturas con series y rectificativas. Así no hay que sincronizar dos programas ni copiar a mano un presupuesto aceptado.
Sí. Los formularios de la web crean el contacto en el CRM con su origen, para que sepáis qué canal os trae cada cliente sin copiar nada.
Por correo, sí, y solo a quien ha dado su consentimiento, con baja en un clic.
Propone, y una persona decide: el asistente prepara acciones como crear un contacto y solo las ejecuta cuando confirmas. También responde una lista cerrada de consultas sobre ventas, gastos y clientes. Cada llamada queda registrada y se puede apagar por cliente.
Los roles y los permisos forman parte de la base. Qué ve cada perfil (comercial, dirección, colaborador externo o el propio cliente) se define en el análisis y se enseña en el prototipo antes de programar.
Cuéntanos cómo trabajáis hoy los contactos y las oportunidades. Te decimos si conviene configurar, construir o integrar.
Cookies propias para que la web funcione y, solo si lo aceptas, Google Analytics para medir el uso de la web. Política de cookies
A muchas empresas les basta un CRM estándar bien configurado, y si es vuestro caso os lo diremos. Un CRM a medida tiene sentido cuando vuestra venta no cabe en un embudo genérico, cuando parte del seguimiento vive en hojas paralelas, cuando el presupuesto aceptado se vuelve a teclear en el programa de facturación o cuando cada perfil tiene que ver solo lo suyo.
Qué es exactamente y cómo reconocer que el estándar ya no da más de sí lo explicamos en qué es un CRM a medida y cuándo no basta uno estándar. Si estáis empezando, en cómo crear un CRM para tu empresa contamos cuándo basta todavía una hoja de cálculo.
No partimos de cero. Lo que sigue ya funciona en sistemas que hemos construido y se configura para vosotros:
En el núcleo, cada oportunidad avanza por un embudo de etapas: nuevo, contactado, propuesta, negociación y ganado o perdido. Si vuestra venta tiene otros pasos, lo que cambia de una empresa a otra se define en el análisis y se valida en un prototipo navegable antes de programar:
Guardar contactos y oportunidades lo hace cualquier CRM. Una inmobiliaria, además, trabaja con dos listas que se cruzan: lo que busca cada comprador y lo que tiene en cartera. En InmoCenter, nuestro programa para inmobiliarias, ese cruce es automático y explica por qué encaja. Y en el marketplace inmobiliario, cada contacto entra directamente en el CRM de la agencia que publica. Esa lógica no sale de añadir campos: se diseña. Puedes verla en InmoCenter y en el marketplace inmobiliario. Y si lo vuestro es un producto para muchas empresas, no la gestión de la vuestra, eso es desarrollo de SaaS.
En el núcleo funciona un asistente que propone acciones y las ejecuta cuando confirmas: crear un contacto, apuntar un gasto o preparar una factura en borrador. También puedes preguntar a tus datos por ventas, gastos o clientes, con una condición: el asistente responde una lista cerrada de consultas, no cualquier pregunta libre.
La regla es siempre la misma: la IA propone, una persona aprueba y el sistema ejecuta. Cada llamada queda registrada, con qué modelo, para qué, para qué cliente y qué costó, y hay interruptores por cliente.
Trabajamos en remoto y por fases:
Antes de programar se comprueba qué se puede sacar de lo que usáis hoy: contactos, oportunidades e historial. En el núcleo, los contactos se importan desde un fichero con una vista previa antes de cargarlos, que separa las filas correctas, las que traen incidencias y las que no se pueden importar; los duplicados por NIF o por nombre se omiten. Y la lista de contactos se exporta cuando la necesitéis.
Cualquier cambio en la base de datos va precedido de una copia de seguridad. Si vuestro CRM vive en una base de datos de escritorio, en migrar Access a web contamos cómo se pasa sin parar el trabajo.
No publicamos tarifas de proyectos a medida: dependen del alcance. Lo que más mueve el precio son los procesos que entran en la primera fase, las integraciones con otros programas, el estado de los datos que hay que migrar, el número de perfiles distintos y el mantenimiento posterior. Tras el análisis inicial recibís una propuesta cerrada por fases. Cómo compararlo con una suscripción, sumando las mismas partidas en los dos lados, lo explicamos en cuánto cuesta un CRM a medida.
Si el CRM tiene que ver facturas, cobros o pedidos, lo más sencillo es que compartan base desde el principio: el presupuesto aceptado pasa a pedido y a factura sin teclearlo otra vez. Si además necesitáis la gestión completa, mirad ERP a medida; cuál va primero lo explicamos en ERP o CRM, y cómo se automatizan los avisos del día a día, en automatización de procesos.
Sí. En nuestro núcleo, los contactos y el CRM comparten base con los presupuestos y las facturas con series y rectificativas. Así no hay que sincronizar dos programas ni copiar a mano un presupuesto aceptado.
Sí. Los formularios de la web crean el contacto en el CRM con su origen, para que sepáis qué canal os trae cada cliente sin copiar nada.
Por correo, sí, y solo a quien ha dado su consentimiento, con baja en un clic.
Propone, y una persona decide: el asistente prepara acciones como crear un contacto y solo las ejecuta cuando confirmas. También responde una lista cerrada de consultas sobre ventas, gastos y clientes. Cada llamada queda registrada y se puede apagar por cliente.
Los roles y los permisos forman parte de la base. Qué ve cada perfil (comercial, dirección, colaborador externo o el propio cliente) se define en el análisis y se enseña en el prototipo antes de programar.
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A muchas empresas les basta un CRM estándar bien configurado, y si es vuestro caso os lo diremos. Un CRM a medida tiene sentido cuando vuestra venta no cabe en un embudo genérico, cuando parte del seguimiento vive en hojas paralelas, cuando el presupuesto aceptado se vuelve a teclear en el programa de facturación o cuando cada perfil tiene que ver solo lo suyo.
Qué es exactamente y cómo reconocer que el estándar ya no da más de sí lo explicamos en qué es un CRM a medida y cuándo no basta uno estándar. Si estáis empezando, en cómo crear un CRM para tu empresa contamos cuándo basta todavía una hoja de cálculo.
No partimos de cero. Lo que sigue ya funciona en sistemas que hemos construido y se configura para vosotros:
En el núcleo, cada oportunidad avanza por un embudo de etapas: nuevo, contactado, propuesta, negociación y ganado o perdido. Si vuestra venta tiene otros pasos, lo que cambia de una empresa a otra se define en el análisis y se valida en un prototipo navegable antes de programar:
Guardar contactos y oportunidades lo hace cualquier CRM. Una inmobiliaria, además, trabaja con dos listas que se cruzan: lo que busca cada comprador y lo que tiene en cartera. En InmoCenter, nuestro programa para inmobiliarias, ese cruce es automático y explica por qué encaja. Y en el marketplace inmobiliario, cada contacto entra directamente en el CRM de la agencia que publica. Esa lógica no sale de añadir campos: se diseña. Puedes verla en InmoCenter y en el marketplace inmobiliario. Y si lo vuestro es un producto para muchas empresas, no la gestión de la vuestra, eso es desarrollo de SaaS.
En el núcleo funciona un asistente que propone acciones y las ejecuta cuando confirmas: crear un contacto, apuntar un gasto o preparar una factura en borrador. También puedes preguntar a tus datos por ventas, gastos o clientes, con una condición: el asistente responde una lista cerrada de consultas, no cualquier pregunta libre.
La regla es siempre la misma: la IA propone, una persona aprueba y el sistema ejecuta. Cada llamada queda registrada, con qué modelo, para qué, para qué cliente y qué costó, y hay interruptores por cliente.
Trabajamos en remoto y por fases:
Antes de programar se comprueba qué se puede sacar de lo que usáis hoy: contactos, oportunidades e historial. En el núcleo, los contactos se importan desde un fichero con una vista previa antes de cargarlos, que separa las filas correctas, las que traen incidencias y las que no se pueden importar; los duplicados por NIF o por nombre se omiten. Y la lista de contactos se exporta cuando la necesitéis.
Cualquier cambio en la base de datos va precedido de una copia de seguridad. Si vuestro CRM vive en una base de datos de escritorio, en migrar Access a web contamos cómo se pasa sin parar el trabajo.
No publicamos tarifas de proyectos a medida: dependen del alcance. Lo que más mueve el precio son los procesos que entran en la primera fase, las integraciones con otros programas, el estado de los datos que hay que migrar, el número de perfiles distintos y el mantenimiento posterior. Tras el análisis inicial recibís una propuesta cerrada por fases. Cómo compararlo con una suscripción, sumando las mismas partidas en los dos lados, lo explicamos en cuánto cuesta un CRM a medida.
Si el CRM tiene que ver facturas, cobros o pedidos, lo más sencillo es que compartan base desde el principio: el presupuesto aceptado pasa a pedido y a factura sin teclearlo otra vez. Si además necesitáis la gestión completa, mirad ERP a medida; cuál va primero lo explicamos en ERP o CRM, y cómo se automatizan los avisos del día a día, en automatización de procesos.
Sí. En nuestro núcleo, los contactos y el CRM comparten base con los presupuestos y las facturas con series y rectificativas. Así no hay que sincronizar dos programas ni copiar a mano un presupuesto aceptado.
Sí. Los formularios de la web crean el contacto en el CRM con su origen, para que sepáis qué canal os trae cada cliente sin copiar nada.
Por correo, sí, y solo a quien ha dado su consentimiento, con baja en un clic.
Propone, y una persona decide: el asistente prepara acciones como crear un contacto y solo las ejecuta cuando confirmas. También responde una lista cerrada de consultas sobre ventas, gastos y clientes. Cada llamada queda registrada y se puede apagar por cliente.
Los roles y los permisos forman parte de la base. Qué ve cada perfil (comercial, dirección, colaborador externo o el propio cliente) se define en el análisis y se enseña en el prototipo antes de programar.
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